Piedra a piedra, Muguruza sigue progresando

Piedra a piedra, Muguruza sigue progresando — Sport | Versia.media

La hispano-venezolana, más consistente y reconocible que en la temporada pasada, derrota a la local Tomljanovic (6-3, 3-6 y 6-3, en 2h 21m) y avanza a la tercera ronda: "Voy a ir partido a partido, a ver cuántos consigo ganar".

Garbiñe Muguruza quiere regresar. Una vez retirada la venda de los ojos y viendo las cosas con más claridad, llegó la reacción y la decisión de subirse de nuevo al tren que la llevaba felizmente hacia el espacio dorado del tenis, y, en consecuencia, a recuperar el terreno perdido en los últimos dos años. Será difícil, e incluso quizás no se logre llegar a la estación deseada, porque en el tenis dos años son una eternidad. Habrá derrotas. Pero la voluntad existe y ahora Garbiñe la aplica, quien este jueves, durante la madrugada española, dio otro paso adelante en Melbourne, el primer escenario para medir la efectividad de ese cambio de rumbo.

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Por ahora, Muguruza ya está en tercera ronda y en sus dos primeros partidos se notan señales significativas. Superó un primer día complicado, aún recuperándose de un proceso vírico que la debilitó durante la semana previa al torneo, y en el segundo encuentro se deshizo de una rival persistente que no se lo puso nada fácil. Tras vencer a la local Ajla Tomljanovic (6-3, 3-6 y 6-3, en 2h 21m), el próximo cruce tendrá más relevancia y exigirá uno o dos pasos adelante ante la ucraniana Elina Svitolina, quinta cabeza de serie y vencedora de la estadounidense Lauren Davis (6-2 y 7-6).

"Vengo con expectativas reales de decir: bueno, tengo muchos partidos por delante y no soy cabeza de serie [es la 32 del ranking], así que todos van a ser muy difíciles, por lo que voy a ir partido a partido. El primer día estaba bastante justa [la fiebre la retiró de Hobart la semana previa al torneo], así que es un desafío porque no te encuentras al cien por cien. Solo pienso en recuperarme e ir partido a partido. A ver cuántos consigo ganar…", declaró.

En cualquier caso, se observan detalles alentadores. Muguruza ya no se deja llevar y enfrenta los problemas que surgen en la pista. Remontó en el debut y esta vez supo frenar el intento de la australiana, que, dicho sea de paso, es una jugadora excesivamente plana y demasiado conservadora. Metódica y lineal, Tomljanovic carece de lo que le sobra a Garbiñe: derecha profunda y un revés cruzado difícil de encontrar en otra raqueta del circuito. Golpes definitivos. Además, tuvo paciencia y buen hacer, porque así lo requería un partido con trampas ocultas en el cemento.

"Debo tener paciencia, menos ansiedad"

Sin embargo, Muguruza mostró control y temple. Ahora, las quejas son las justas. Nada de malos gestos ni malas caras. Más y mejor actitud, complicidad con Conchita en el banquillo, como reveló la sonrisa que intercambiaron ambas al sellar el triunfo; este, construido sobre una buena respuesta en el primer set, cuando Garbiñe contrarrestó la rotura inicial con dos golpes, y otra muestra de fe y confianza en el tercero, cuando no dejó levantarse a la australiana, que había neutralizado el break del cuarto juego.

Se fue contenta Muguruza, comedida pero satisfecha. Queda mucho, muchísimo trabajo por hacer, pero las sensaciones son diferentes. El año pasado llegó a octavos en Melbourne y en 2017 su techo en el torneo fueron los cuartos; ahora, el objetivo no es tanto hasta dónde pueda llegar como ir recuperando la forma, volver a ser una competidora reconocible. La reconstrucción requiere tiempo, paso a paso, y los dos primeros meses del nuevo ciclo junto a Conchita –"estamos trabajando en muchas cosas: tenis, no tenis…"– están devolviendo buenos hábitos. Tenis, tenis, tenis. Garbiñe vuelve a apretar los dientes y aprieta el puño, pero no de rabia. Quiere regresar.

Suárez se despide de Melbourne

"El año pasado, en los momentos importantes las cosas no me fueron favorables y este año estoy intentando afrontarlos de nuevo con más calma. Es un año nuevo y estoy ilusionada con jugar y volver a encontrar sensaciones, tener más paciencia, menos ansiedad de quererlo todo ya, ahora mismo. Soy paciente, porque llegará el momento", concluyó ante los enviados especiales y antes de quedarse sola en el cuadro femenino. En su última participación en el torneo, ya que se retira a final de temporada, Carla Suárez cayó ante la polaca Iga Swiatek (6-3 y 7-5) y Sara Sorribes no pudo con Anett Kontaveit (6-1, 4-6 y 6-1).

En el cuadro masculino, avanzaron Fernando Verdasco (4-6, 7-6, 6-4 y 6-4 a Nikoloz Basilashvili) y Pablo Carreño (6-4, 6-1, 1-6 y 6-4 a Peter Gojowczyk), pero Jaume Munar no pudo con Alexei Popyrin (6-2, 7-6 y 6-2) y el valenciano Pedro Martínez, que venía de lograr su primera victoria en un Grand Slam, también la primera en el circuito de la ATP, se despidió ante Daniil Medvedev, al que le lanzó un saque por abajo. "No ha sido una falta de respeto, simplemente estaba muy atrás y es un recurso", explicó. "Es un frontón", describió después al ruso, que podría enfrentarse a Rafael Nadal en unas hipotéticas semifinales. "Desde el fondo no aprieta mucho, pero apenas falla. Es muy grande, llega a todas y tiene uno de los mejores saques", concluyó.

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