
El futuro de Mike James y el Barcelona podría acabar resolviéndose en los tribunales después de que el club azulgrana diera marcha atrás a una operación que parecía completamente cerrada. Según adelantó Mundo Deportivo, ambas partes habrían firmado un contrato por dos temporadas antes de que el Barcelona decidiera cambiar de rumbo en su planificación deportiva.
El cambio de escenario estaría relacionado con la salida del técnico Xavi Pascual, principal impulsor de la incorporación del base estadounidense. Con su marcha, la dirección deportiva reconsideró el encaje de James dentro del nuevo proyecto, una decisión que dejó sin efecto un acuerdo que ya habría sido formalizado entre las partes.
Malestar y reclamación económica
La situación ha provocado el malestar del jugador, que, de acuerdo con la información publicada por Mundo Deportivo, considera que el club modificó sus planes cuando su incorporación ya estaba pactada. Ese desacuerdo podría traducirse en una reclamación económica si ambas partes no alcanzan una solución negociada.
El Barcelona ya ha afrontado en los últimos años otros litigios relacionados con la rescisión o incumplimiento de contratos en su sección de baloncesto, por lo que este nuevo episodio podría convertirse en otro frente jurídico para la entidad. Mientras tanto, James continúa sin definir su próximo destino pese a los rumores que lo han vinculado con otros proyectos de la Euroliga.