
Este lunes de locura en el baloncesto se cierra de la manera más impredecible e imprevisible de todas, con otro traspaso que pone la NBA patas arriba. En este caso, es Ja Morant el que se lleva todos los focos tras acabar siendo traspasado a los Portland Trail Blazers, que lo reciben tras mandar a Jerami Grant y Kris Murray a los Memphis Grizzliez. Una información que ha adelantado Shams Charania y que han ido confirmando el resto de periodistas especializados en la NBA.
Tras los traspasos deGiannis Antetokounmpo a los Miami Heat y Lamelo Ball a los Minnesota Timberwolves, el base de Carolina del Sur ahora protagoniza el tercer traspaso potente de un mercado al que le quedan bastantes acontecimientos importantes aún por ocurrir, cómo, por ejemplo, el futuro de un LeBron James que, a sus 41 años y con el contrato expirado con los Lakers, busca seguir su carrera en la mejor liga del mundo al menos una temporada más.
Un jugador polémico cuyo protagonismo ha disminuido
Nadie niega que Ja Morant es un jugadorazo, eso es obvio. Con su corta edad, logró ser elegido dos veces en el All Star de la NBA. Pero todo se vino abajo en el 2023, cuando la NBA le impuso una sanción de 25 partidos sin jugar por sostener un arma de fuego con la mano durante una retransmisión en directo en las redes sociales de un amigo, algo que trajo mucha polémica.
Además, sus continuos problemas físicos le han tenido apartado de las canchas durante mucho tiempo, hasta el punto de que solo ha disputado 79 partidos en las últimas tres temporadas. Tan solo en esta última, ha conseguido participar solo en 20 de ellos, promediando 19,5 puntos y 8,1 asistencias por encuentro. Con todo ello, la franquicia en la que ha militado desde 2019, quiso traspasarlo en las últimas ventanas de fichajes, pero no pudo hacerlo.
Ahora, con el base en Portland, pone fin así a su periplo de siete temporadas para hacer dupla con Deni Avdija, actual estrella del club, y compartir vestuario con un Damian Lillard que ya estará listo para volver a las canchas.