
ni Keops, ni Kefrén ni Micerino. La pirámide más alta de todo Egipto se llama Hamad Abouelrish, pívot de 2,35 metros de altura y 34 años de edad. El gigante es el jugador, en activo, más alto del mundo, y ha sido convocado casi una década después para aportar su granito de arena en las ventanas FIBA.
Sin embargo, el combinado africano no ha podido vencer a Mali, con la que ha perdido por 70 a 78 en la cuarta jornada de esta primera fase de clasificación al Mundial 2027 de Qatar. Con una victoria y tres derrotas, la selección egipcia es tercera y se jugará, junto a una Uganda aún sin saborear un triunfo, la última plaza que da acceso a la siguiente ronda. Aunque esta situación la podrían evitar si ganasen a Angola y Uganda perdiese contra Mali. Entonces, llegarían a la última jornada con el billete a la segunda fase amarrado.
Una torre con pasado en el Estudiantes
Abouelrish terminó el encuentro con 0 puntos, 1 rebote y -4 con él en cancha en la derrota ante los malienses. Lo curioso de este encuentro es que volvía a jugar con Egipto. Una selección que entrena Agustí Julbe: el técnico catalán forma, junto a su hermano, el mítico Alfred Julbe, el tándem para liderar a los egipcios desde el banquillo.
Además, la historia de este jugador tiene guardado un secreto que pocos conocen: el gigantón estuvo a prueba con el Movistar Estudiantes en el final de la temporada 2016/17. Incluso llegó a entrenar con algunos jugadores de la primera plantilla, pero el equipo madrileño decidió no quedárselo tras ese periodo de examen.