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MUNDIAL 2026
Francia derrota a una desilusionante Marruecos, preocupada sólo de defender, con golazo del delantero bleu que iguala a Messi (8)
Mundial de Fútbol - Cuartos - 09/07/2026 22:00 CEST
Cristina Cubero Subdirectora
Kylian Mbappé es un genio, un goleador nato, un futbolista que aparece con su selección cuando los partidos necesitan de un jugador determinante. Marcó un golazo para clasificar a Francia para las semifinales del Mundial, el octavo en el Mundial alcanzando de nuevo a Leo Messi en esa disparada lucha por batir todos los récords. Disparó con el interior con rosca, al palo largo, imparable. Calidad sublime. Ousmane Dembélé , que había estado hibernando todo el partido, se sumó a la fiesta con un disparo con la derecha desde fuera del área: 2-0. Todo en la segunda mitad del partido. Todo después de estrellarse contra el muro que construyó Marruecos .
Francia tiene tantos recursos que esta vez le tocó destacar a Doué , el cómplice más sereno en el ataque francés. Elegante y creativo, tan inteligente como diferente.
La revelación del Mundial Bouaddi dejaba el campo en el minuto 61 del encuentro cansado, agotado, perdido en ese planteamiento rácano de su seleccionador que sacrificó la magia demasiado tiempo del partido. Con 18 años tiene tiempo para seguir regalando momentos inolvidables en el mundo del fútbol, tiempo para seguir leyendo libros de aritmética.
Mbappé había fallado un penalti, como Messi . Una falta clara en el área de Mazraoui al delantero francés no admitía dudas. Olise filtró un pase medido, cambio de ritmo de Mbappé con bicicleta y al suelo. Se desesperaba Kylian porque los futbolistas marroquíes invadían el área y Bono se acercaba, con el árbitro intentando reconducir la situación. Hasta tres veces colocó el balón Mbappé en el punto de penalti, resoplando. Buscó un disparo raso, pero le salió predecible, Bono se estiró para desquiciar al francés. Un portero con estadísticas demoledoras en tandas de penaltis. Cuatro minutos para lanzar el penalti. Desesperante.
La jugada del penalti no fue la única ocasión de gol de Francia que curiosamente perdió la posesión de balón - 49.1% a 50.9%- cuando fue la única que atacó: cinco ocasiones claras de gol Francia, cero disparos de Marruecos. El planteamiento de Marruecos, que salió sin ‘9’, era frenar la avalancha ofensiva de Francia. Digne tuvo el gol en un disparo bombeado que golpeó el larguero con gran estirada de Bono, que ya le había sacado un disparo raso ajustado a Doué.
Francia se tornó efectiva en la segunda mitad después de un espejismo inicial de Marruecos. El dominio se tornó diferencia en el marcador, con los golazos de Mbappé y de Dembélé, en el caso del Balón de Oro con un Bono menos fiable. Solidez defensiva, claridad de ideas del centro del campo y efectividad de los atacantes. No se puede pedir más.
Se permitió Francia que Olisé solo dejase destellos de su inmensa clase y que Mbappé dejase el campo en el 76 con molestias en el tobillo derecho. Mejor no arriesgar. Issa Diop le había entrado muy duro y desde la jugada se le veía renqueante. No quiso Deschamps arriesgar con su goleador, decisivo una vez más.
Marruecos tuvo unos minutos de lucidez cuando el cronómetro pasaba de los 80 minutos de juego, un remate de cabeza de El Aynaoui que se fue por el lateral de la red después de que Maignan hubiera despejado un intento desesperado de Ounahi . Había decepcionado Marruecos en el partido más importante.
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