
Era uno de los focos en el Estadio Luis II, en la reunión de Mónaco, décima cita del circuito de la Liga de Diamante, aunque no es una de las distancias más habituales. Emmanuel Wanyonyi, campeón olímpico de los 800 metros, pulverizó un récord mundial que tenía ya 27 años, desde que el keniata Noah Ngeny estableciera en Rieti una marca de 2:11.96.
Las liebres tenían pedido pasar los 400 metros en 51.00 y los 800, en 1:44.00, y lo hicieron casi a la perfección. Primero el polaco Sieraddzki, con 50.95, y después el francés Ouerrat (1:45.11), lanzaron una carrera que situó a todos los atletas en fila de uno desde los metros iniciales.
Y ahí emergió con fuerza Emmanuel Wanyonyi, en la que suponía su primera carrera en esta distancia. Un debut por todo lo alto porque el keniata apretó en la recta para cruzar la meta en 2:11.83, nuevo récord mundial.
Con tal ritmo de carrera, en el que Wanyonyi llevó una velocidad media superior a los 27 km/h, la cascada de marcas personales fue soberbia. Los ocho primeros mejoraron sus registros en los 1.000 metros, desde el británico Jake Wightman, oro mundial de 1.500 en 2022, que fue segundo con 2:12.77, hasta el estadounidense Hoppel, que acabó octavo (2:15.80)
No pudo estar en esas posiciones Mohamed Attaoui, plata europea en 800 metros en 2024, que no pudo mejorar su registro de 2:12.25, al acabar décimo con 2:18.75. El español, que optó por cambiar de táctica y salir en los puestos intermedios, no pudo mantener su estatus y fue perdiendo posiciones.
Ngetich, tercera mejor marca de la historia en 3.000
Pero no fue la única gran marca de la reunión de Mónaco. Los 3.000 femeninos también tuvieron un nombre propio: Agnes Jebet Ngetich. No era la principal favorita, ya que estaba Faith Kipyegon en liza, pero su compatriota tomó las riendas y corrió a ritmo de récord del mundo durante gran parte de la carrera.
Pronto se fue con las liebres, primero por detrás de la luxemburguesa Bertemes-Hoffmann, y después de la australiana Hull, a la que casi superó en cabeza. Pasaron ambas en 4:02 el 1.500 y Hull se retiró en los 1.800, cuando Ngetich aún iba a ritmo de superar la plusmarca que la china Wang ostenta desde 1993 (8:06.11).
Fueron demasiados metros en solitario para la keniata, que pese a todo firmó un enorme registro, 8:08.95, tercera mejor marca mundial de la historia (y récord del mitin), sólo por detrás de la plusmarca y de los 8:07.04 de Kipyegon.
Alfred, soberbia en los 200 metros con 21.51
Otra de las grandes carreras del mitin llegó en los 200 metros femeninos, con una soberbia Julien Alfred. La subcampeona olímpica de la distancia dominó desde el inicio y certificó la victoria en los metros finales, con un impresionante registro de 21.51, récord nacional de Santa Lucía, récord del mitin y tercera mejor marca de la historia, tras la plusmarca mundial de Florence Griffith (21.34) y los 21.41 de Shericka Jackson.
En los 100 metros masculinos, el jamaicano Oblique Seville, campeón del mundo, firmó la victoria con 9.88, por delante del estadounidense Jordan Anthony, campeón mundial de los 60 'indoor', que corrió en 9.92.
La dominicana Marileidy Paulino, campeona olímpica, brilló en los 400 metros, en los que se impuso a Aaliyah Butler con 48.67, récord del mitin, al igual que hizo la estadounidense Russel en los 100 metros vallas, que superó la mejor marca de siempre en esta cita de Mónaco, con 12.20.
Además, la cubana Leyanis Pérez, campeona del mundo de triple, se llevó el triunfo en el concurso con un registro de 15,06 metros, marca personal.
Duplantis, nueva victoria, pero sin récord mundial 'en casa'
Apenas un mes después de perder su primera competición en tres años, en Estocolmo, Armand Duplantis quería resurgir en su otra 'casa', en Mónaco, donde ha establecido su residencia tras su boda con Desiré Inglander. Lo hizo con victoria... pero sin récord mundial, uno de sus objetivos en la previa. "Tras un desempeño algo flojo en Estocolmo, me sentí más motivado y con más hambre de victoria. Creo que a veces uno necesita un pequeño estímulo", decía.
El campeón olímpico y mundial inició su concurso sobre 5,70, que pasó a la primera, igual que el listón situado en 5,85. Mientras sus rivales se 'peleaban' con los 6,00 metros, una altura que finalmente ni el francés Thiery ni el australiano Marschall lograron franquear, el sueco prefirió descansar en ese intento.
Pero no terminó de encontrarse cómodo el sueco en la competición. Con algunos desajustes técnicos, solo ya en la prueba, intentó primero el récord del mitin, que tenía él mismo con 6,05. Lo superó a la primera, 6,07, aunque rozó ligeramente el listón. Eso le llevó a pedir 6,15, una altura que no pudo finalmente superar.
Tentoglou está de vuelta: triunfo con 8,61
Miltiadis Tentoglou está de vuelta. El campeón olímpico y mundial, que atravesó muchos problemas físicos el pasado año, demostró en el foso que vuelve a su mejor estado de forma, sólo unas semanas antes del Campeonato de Europa.
El griego se llevó el concurso de longitud, muy regular, con un mejor salto de 8,61, en su sexto y último intento, a sólo cuatro centímetros de su mejor marca personal. La segunda plaza fue para el jamaicano Pinnock, que voló hasta los 8,39 en su segundo salto, mientras que el italiano Furlani, que volvía a saltar tras una lesión, fue último, con 8,01.
Más allá de Attaoui en los 1.000 metros, también hubo representación española en los 3.000 obstáculos y los 5.000. En la primera, Alejandro Quijada fue decimotercero, con 8:30.84, en una carrera que se llevó el keniata Koech. En los 5.000, Ndikumwenayo terminó retirándose antes de que el suizo Lobalu se adjudicara el triunfo.